Lógica del lenguaje, Proyectos en curso

El ordenador que quería ser poeta-

Bohemio procesador - Abalof

Nueva actualización del Curso de poesía para procesadores que enseña a tu ordenador a ser poeta. Las más de 80.000 palabras (créditos: Teo Ruíz/Ismael Olea) que este programa le enseñará a tu computadora la convertirán en el hablante con mejor léxico de toda la Hispanidad. Enséñale poesía y deja que tu CPU exprese sus sentimientos.

Descarga aquí la nueva versión.

La versión anterior.

Mejoras:

  • Se ha incrementado la reserva de palabras: desde 126 palabras a más de 85.000.
  • Se han simplificado las funciones subyacentes.
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Proyectos finalizados

El poeta digital

poema.

Fue hace unos días. Una conocida me pidió un poema.
O, más bien, hablábamos de la vida.

Y ella confesaba que nunca le habían escrito un poema etílico, a altas horas, de esos por los cuales el autor no te va a volver a mirar a la cara en un mes… de la vergüenza.

El caso particular no interesa. Pero el resultado de aquella conversación lo podéis obtener en el enlace más abajo.

Se me ocurrió mejorar la apuesta y, en lugar de un poema, construir un poeta para el uso personal de esta musa. Un poema se gasta, pero un poeta como éste siempre tendrá una rima nueva que entonar. Así, cada vez que se sienta floja, puede acudir al poeta y exigir una nueva versión y reírse con ella.

En cuanto al aspecto técnico, el poeta digital es una hoja de Excel. Tiene una reserva léxica con 126 palabras. De esta reserva se alimenta una función <<matemática>> (¿lingüística?), que elije la palabra idónea de las 126 posibles. Cada vez que se repite la función, se agrega una nueva palabra al poema. Una nueva combinación.Poema.

En aras de la simplicidad la función que he escogido es la pura aleatoriedad. El poeta escoge una palabra al azar y la escribe en la casilla indicada. Así, para cada casilla. Luego es difícil que el poema resultante tenga sentido. Aún más difícil, que rime.

Se podría hacer de otras maneras más afinadas si se quiere. A mí me gusta así.

Hay algo de mágico y de erróneo en lo errático.

Lo más triste es que no le gustó. Creo que la musa esperaba algo con diez pies y rima. El poeta digital sufre una crisis de identidad desde entonces. Y ojeras.

Pero puede que a otras sí se les guste ¡Probad! Sólo tenéis que cambiar las palabras (pues las que están son variaciones del nombre de la musa) y enviárselo (bajo vuestra firma) a quien corresponda.

Pincha aquí para descargar -> El poeta digital – H. Abalof

Escritor, guionista, poeta.

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